Entre el cierre de una saga y el fenómeno que rompió el tablero

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Llegó el final para los Warren. Con El conjuro 4: últimos ritos, la saga que supo redefinir el terror del siglo XXI baja el telón, aunque hay que decir que el cierre se siente un poco desinflado si lo comparamos con el impacto que pegaron aquellas dos primeras entregas. Si bien la película, dirigida por Michael Chaves, todavía conserva ese ADN de investigaciones paranormales que hizo famosos a Lorraine y Ed, le falta el vuelo y la vuelta de tuerca que lograba James Wan.

La cuestión es que el cambio de mano en la dirección se nota demasiado. Wan, que ya venía de sacudir el avispero con El juego del miedo y La noche del demonio, tenía un ojo clínico para rescatar la estética de los setenta —pensemos en El exorcista o La profecía— y mezclarla con un drama familiar que se sentía real. En las primeras películas, el miedo y el suspenso no estaban ahí porque sí; estaban al servicio de una historia humana. Chaves, que ya había tomado la posta en la tercera parte y en algunos spin-offs, logra meter un par de escenas de terror bien potentes y con chispa, pero el problema es que quedan perdidas en medio de dos tramas familiares que se estiran hasta el hartazgo y terminan perdiendo el envión.

Mientras las salas se ocupan de este adiós de los Warren, en la vereda de enfrente hay un fenómeno que viene rompiendo todos los pronósticos: Obsession, la película de Curry Barker. Decir que es un éxito de taquilla se queda cortísimo. El pibe tiene apenas 26 años y ya clavó más de 200 millones de dólares en todo el mundo, convirtiéndose en el tanque histórico de Focus Features. Es, técnicamente, la película adquirida en festivales más taquillera de todos los tiempos.

La trama es una vuelta de tuerca al romance desesperado: un tipo quiere conquistar a la chica que le gusta, rompe un talismán —el misterioso “One Wish Willow”— y consigue lo que quería, pero a un precio bastante siniestro. Ahora, mientras sigue metiendo gente en el cine, la película ya aterrizó en plataformas digitales como Prime Video y Apple TV para alquilar o comprar. Si sos de los que prefieren esperar al streaming masivo, todavía no hay fecha confirmada para Peacock, pero teniendo en cuenta que Focus es parte de Universal, es cuestión de tiempo hasta que aparezca ahí. Mientras tanto, el cine de terror se mueve entre el cierre de un gigante que busca recuperar su mística y la sorpresa de un pibe que, sin que nadie lo viera venir, se terminó quedando con todo.