Un cierre que deja más preguntas que respuestas
El lanzamiento de The Old Guard 2, la esperada secuela de la exitosa película de acción de Netflix de 2020, ha generado controversia entre los fanáticos por un motivo principal: su final abrupto y sin resolución clara. Lejos de ofrecer un cierre tradicional, la película opta por dejar la historia en suspenso, despertando comparaciones con clásicos como The Empire Strikes Back o Avengers: Infinity War, donde el desenlace queda a la espera de una tercera entrega.
Una batalla inconclusa y un futuro incierto
La trama culmina con Andy (Charlize Theron), una guerrera centenaria que recupera sus poderes de curación, enfrentándose a Discord (Uma Thurman) en un combate que termina en empate. Esta situación permite que Discord escape junto al resto del equipo inmortal de Andy, con la intención de robar sus habilidades. Aunque todo apunta a un inminente rescate y confrontación final, la película sorprende al público finalizando justo cuando Andy y Quỳnh (Veronica Ngô) se disponen a salvar a sus compañeros.
Esta decisión narrativa, que ha dejado a muchos espectadores con sabor a poco, reproduce la estructura de grandes sagas, aunque en este caso, el antagonista principal apenas fue introducido en esta segunda parte, lo que le resta el impacto dramático que tuvieron otros finales abiertos en la historia del cine.
La tercera parte: ¿realidad o simple deseo?
El mayor interrogante ahora es si realmente habrá una tercera entrega. Hasta el momento, The Old Guard 3 no está confirmada ni en fase de rodaje ni de preproducción. Aunque Greg Rucka, creador del cómic y guionista de las dos películas, ha manifestado su intención de cerrar la historia como una trilogía, la producción de la segunda parte se prolongó durante años, y el futuro de la franquicia es incierto.
La directora Victoria Mahoney ha defendido el polémico final, argumentando que no fue una decisión calculada sino el resultado natural de la evolución temática del film. Sin embargo, ella misma ha reconocido en entrevistas que no sabe si la tercera parte llegará a concretarse y, en caso de hacerlo, no sería bajo su dirección.
La posición del elenco y el estudio
Charlize Theron, protagonista y productora, también ha mostrado escepticismo respecto a la continuidad de la saga. En declaraciones recientes, afirmó que “en esta industria no hay garantías” y destacó que, aunque el equipo creativo siempre pensó en un cierre como el de la segunda película, no existe ninguna certeza sobre el futuro de la historia.
Por su parte, Netflix no ha confirmado oficialmente el desarrollo de una nueva secuela, lo que incrementa la incertidumbre entre los seguidores que esperan ver resuelto el destino de los personajes tras el final abierto de The Old Guard 2.
¿Qué significa esto para los fanáticos?
Por ahora, los espectadores deben conformarse con la esperanza de que la historia de estos guerreros inmortales tenga su merecido desenlace en una tercera entrega. Mientras tanto, The Old Guard 2 se consolida como un nuevo ejemplo de película que apuesta por mantener el interés del público a través de finales sin cierre, confiando en la posibilidad —aún lejana— de que Netflix decida completar la trilogía.