Viernes, 08 Noviembre 2019 11:49

Dura confesión de la Princesita: “Quise morirme"

Actualmente Karina La Princesita disfruta de su sólida carrera en el mundo de la música tropical y, además, brilla en la pista del Bailando. Se muestra como se ve: segura de sí misma. Sin embargo, tuvo que superar una fuerte depresión que, todavía hoy, recuerda con angustia. Y en diálogo con El diario de Mariana, que se emite por eltrece, la artista rememoró el momento más difícil de su vida.

Sincera, Karina La Princesita detalló lo triste que se sentía años atrás. “En un momento de mi vida quise morirme, pero no matarme. Estaba con depresión. Además, no contar ciertas cosas no te hace bien. Cuando te va mal tenés dos opciones. Y una es hundirte o usar ese impulso para salir de nuevo, y yo creo que me pasó así. Me han pasado cosas muy fuertes, no lo hablo desde la victimización, pero sí desde la superación”, contó.

Y remarcó que siempre le costó mucho manifestar lo que sentía y, principalmente, hacer lo que realmente tenía ganas a pesar de la crítica ajena. "La vida, tanto en lo personal como en lo laboral, me llevó a no dejar salir lo que yo sentía dentro, y las cosas que tenía ganas de hacer no las hacía por miedos”, sostuvo.

¿Qué pasó cuando Karina comenzó a brillar en la movida tropical? Le costaba disfrutar de ese éxito que tanto había luchado por alcanzar: “Soy una persona que nunca he tenido amor propio. Más allá de que me ha ido bien. Éxito laboralmente tenía, pero no lo disfrutaba. Lo mío fue a la fuerza, el cambio está en uno”.

En esa misma línea, la cantante contó que Sol, la hija que tiene con su expareja, el Polaco, fue el "motor" para su transformación. Gracias a su cariño, pudo salir adelante. "Me encontré en un momento en el que no me quería matar, me quería morir, pero decía ‘pará, tengo una hija’. Una madre no puede pensar en eso por más triste que estés, porque tenés a alguien que te necesita, los hijos son todo", explicó. Y remarcó que, aunque su infancia fue difícil, recuerda con inmenso cariño los gestos de su mamá. Pura resiliencia.