Lunes, 09 Septiembre 2019 01:02

Canaletti impacta en el teatro con aplausos de pie

Le gusta comunicar y lo hace con conocimiento de causa. Reúne el combo perfecto: es periodista, abogado, escritor y supo ser docente también. Y eso se nota. Porque no es fácil contar con lujo de detalles un crimen brutal pero de manera amena, interesante y sin caer en el morbo. Y él lo hace a la perfección. Hablamos de Ricardo Canaletti, icónico periodista especializado en criminalística, que ha sabido ser jefe de redacción de la sección policiales del diario Clarín por más de dos décadas, y desde hace casi un lustro lo vemos a diario en la tv.

Por estos días podemos verlo en el programa de Mariana Fabbiani en las tardes del trece; los fines de semanas conduciendo las mañanas de TN junto a su coequiper Dominic Metzger; de lunes a jueves se lo puede escuchar en FM Late 93.1 haciendo su "Impacto Canaletti" entre las 18 y las 20 hs.; y como si todo esto fuera poco decidió subirse a las tablas para contar algunos de los crímenes más emblemáticos de los últimos tiempos.

Se trata de "Impacto" (su sello) en el Teatro Picadilly, que se presentó a sala llena el 24 de agosto y el 7 septiembre. Pero ante la gran repercusión de público ya está asegurada una nueva presentación para el próximo domingo 22 de septiembre. Y esta aventura tiene grandes posibilidades de continuar, porque Canaletti es un comunicador nato. El contacto con el público no lo asusta, sino todo lo contrario. Se mueve como pez en el agua sobre el escenario porque habla de lo que sabe y no pretende meterse en otro terreno.

Con apenas una pantalla, en la que se puede ver un amplio material fotográfico de su cuidadoso archivo; un perchero, un sillón, una banqueta y un escritorio con algunos papeles y un cráeno, le alcanza y le sobra para meternos en tema. Así logra que el espectador reviva y conozca detalles jamás contados por la prensa en los medios, de algunos crímenes que estuvieron las tapas de todos los diarios. Desde el caso Barreda, aquel dentista platense que se cargó a su mujer, su suegra y sus dos hijas; hasta el crimen de Las Heras, donde una de las empleadas del bar Matute, Silvia Luna, terminó mantando a su compañera y amiga, Carola Bruzzoni, por motivos pasionales.

Así Canaletti consigue, y con creces, impactar a los espectadores que se asombran, por momentos se ríen, o le consultan detalles que responde amablemente generando la mejor de las empatías con la platea que lo aplaude de pie, agradeciendo el encuentro.

Nuestra opinión: Muy Bueno.

Por Gabriela Bentolila.